MONOLOGOS DE UNA MADRE


      Eres mi sombra, te llevo en el alma y en mi corazón, hasta cuando estoy dormida compartes mis sueños, y apareces, que regresas a casa con nosotros, con papa y conmigo. Algún día estaremos juntos, no lo pongo en duda, de eso estoy segura y no nos separaremos. Llámalo “vida eterna” “cielo” el “más allá” o lo que sea.
      No lo sé. Pero sé que me buscaras y yo también a ti. Las corazonadas y las intuiciones hay que escucharlas y yo siento que estas en casa, aun en el silencio, te escucho, tus risas… llenabas tanto. Ahora en el día a  día, solo pienso “ya  ha caído  otro día, un día menos para estar contigo”.
      Es difícil, mi vida sin ti ¿lo sabes, verdad? Me viene a la mente, que tengo que pintar un cuadro y quiero reflejar lo que es mi vida ahora. Pintare tu cara de niño en el cielo y un caballo en una playa, que es la fuerza de la vida. Y desde arriba tú nos miras, sonriendo, con esos ojos llenos de vida que nos vigila y nos cuidas. Me das tranquilidad, eres mi “ángel de la guarda” no te separas de mí. Cuando paso unos días mal de ánimo, me vuelven los sueños en los cuales, apareces tú. Y me das calma y sosiego.
      Esta noche he soñado contigo, que eras niño y te tenía en mis brazos. Cuando me he despertado. Me sentía también, como cuando eras niño y dormías conmigo, al estar papa de servicio, en el Parque de Bomberos. Gracias, hijo, por aparecer en mis sueños y darme tranquilidad.
      Sé, que lo ves todo. Eso me da fuerzas para seguir adelante y no desfallecer, cuando tengo momentos bajos me digo; “a mi hijo no le gustaría, que estuviera así”. Leo mucho, busco, y no sé lo que busco….respuestas ¿tal vez? Y ¿por qué?.... y sé que no tendré nunca respuesta, pero no importa, seguiré buscando. A lo mejor, algún día llego alguna conclusión….
      Muchas veces necesito llorar, pero me digo “voy a disgustar a mi hijo” y me contengo. Un día leí “que un padre perdió a su hijo” y  lloró  tanto, que los ángeles le dijeron “¿quieres ver a tu hijo? Y  él padre contesto: -Si. “pues ven con nosotros y le veras” el padre miro:- Vio a unos niños, todos llevaban una vela encendida, menos el suyo, que la llevaba a apagada. El padre, pregunto a los ángeles ¿Por qué todos los niños llevan velas encendidas menos mi hijo? Los ángeles respondieron; -TU APAGAS, TODOS LOS DIAS LA VELA DE TU HIJO CON TUS LAGRIMAS.
      Yo me digo: - eso no va a suceder a mi hijo. Tengo que vivir para él. Desde donde este, este contento y orgulloso de mí y de su padre. Papa ¿sabes? Se sujeta en mí y yo en mis bonitos recuerdos y también en mis sueños. El dolor se lleva dentro, pero para que manifestarlo,. Cada persona tiene su pena grande o pequeña.
      Tantas veces, has ayudado a la gente, cuando estabas aquí con nosotros, que ahora que estas en otro mundo, seguro que seguirás ayudando, desde donde estés, de eso estoy segura. A mí, sé que me ayudas, sino no podría soportarlo, esta resignación que Dios me ha dado. No estoy enfadada, no tengo energía para ello, estoy resignada en algún lugar del Universo o del Firmamento habrá una explicación y cuando muera entenderé la respuesta.
      Muchas veces, pienso que he sido bastante feliz en mi vida, con Luis contigo y con la familia que Dios me ha dado, que ha sido entrañable. Y ahora tengo que aceptar esta pérdida que es la peor que puede sufrir una madre “ver enterrar a su hijo”.  Eras alegre, amigo de tus amigos. Su gran objetivo ayudar a la gente, querías ser bombero, como tu padre. A tu corta edad has sembrado y has dejado huella, una huella profunda.

          Monólogos 1
      Siempre me estas mirando, y sé que estas. Siempre te estoy sintiendo y sé que te llevo en mi alma. ¿Por qué ¿ no tengo respuesta, pero lo sé,. Lo siento. A veces me aterra no sentirte. Si algún día pasara eso, moriría.
      Al pasear te busco por los parques y sé que no estas, cuando esquió por las pistas  en las montañas, me vienen mis buenos y maravillosos recuerdos, mis tesoros. Muchas veces tengo que escribirte, mi tristeza me ahoga. En mis grandes silencios, ahí estas tú. 
      Algún día estaremos juntos, aunque no sé si llegaré a dar la altura para estar contigo pienso que “no”.
      Tengo tanta fe que realmente es lo que me hace tener paz. Mis pensamientos me dan calma. Es dura mi vida. El sufrimiento que Dios me ha dado, también es una gran prueba en esta vida, a mí me han educado como cristiana. Si realmente creo en lo que me han educado tengo que estar contenta “porque sé  que estas en el CIELO”.
      Te echo de menos y tu padre para que contarte, sé que no nos dejaras. Mis pensamientos y lo que escribo sé que te llegan, lo noto dentro de mi…. hay veces que pienso que estas en casa conmigo. Soy una persona que hablo un montón pero mis silencios son un gran viaje a mi interior.
      Si existe Dios y una corte de ángeles en el cielo, tu estarás en buen sitio, aquí en la tierra nos has dado muchas alegrías y a las personas no sé las mide por los años que hayan vivido sino por las alegrías que hayan dado, y tú en eso creo que fuiste “anciano”.
      La vida se escapa en un instante pero es tan difícil controlar la ira y los enfados. Cuando termino un cuadro, escucho tu comentario, siempre fuiste un crítico duro y cuando estoy pintando escucho como me regañabas, cuando pintaba rápidamente. Ahora no voy tan deprisa, voy más sosegadamente, busco solo el placer de pintar. Antes era al contrario, el objetivo primero era venderlos ahora mi gran terapia es pintar y viajar a mi interior.
      Quiero hacer tantas cosas que a veces me canso antes de empezar. Mañana te llevare unas flores blancas, como siempre, es Navidad… Te gustaban siempre estas fechas. …..Te doy las gracias por darme fuerzas a mí, tú me proporcionas energía. Algunas veces te tengo que escribir para sacar tanto dolor, porque no quiero contárselo a nadie, porque es mi Cruz otras personas llevan otro tipo de cruz. Te quiero hijo…mi niño.