MI PRIMERA VISITA A LA BIBLIOTECA NACIONAL DE MADRID


    Llevaba tiempo intentando ir a ver la Biblioteca Nacional, pero por unas cosas y otras nunca, buscaba hueco, en esta vida tan ajetreada que llevamos.
Un día sin previo aviso, “un impulso” quede con una amiga argentina Liliana Beatriz en hacer una “visita exprés”.  Esta persona, ha aparecido en mi vida con unas ansias locas de ver todo, de todo….. de llevarse todas las vistas de Madrid , monumentos y sobre todo los cielos y tejados de nuestra ciudad. Es una enamorada de España. Sus descendientes, fueron españoles e italianos. Bueno, para que decir más.
Entramos en la Visita express y me deslumbro la Biblioteca Nacional;- en la escalinata de entrada estaban las grandes Letras de nuestra cultura Alfonso  X el sabio, Cervantes, Nebrija, Luis Vives……
    Todos, me estaban dando la bienvenida, en sus esculturas, con una mirada dura que perdura en el tiempo. Lo palpe. Me hice socia y decidí investigar la vida de este pintor, Bernardino de Pantorba escritor, crítico de arte. Este fue su seudónimo. Su nombre fue José López Jiménez. Su padre pintor sevillano José López Cabrera y su abuelo  Jiménez Aranda. Una dinastía de pintores, concretamente  tres generaciones.
José López Cabrera se encuentra en el Museo Thyssen de Málaga y su abuelo parte de su obra en el Museo del Prado de Madrid.
    Cuando leí los datos biográficos de Bernardino de Pantorba, decidió ponerse un seudónimo porque pensó que en España había muchos Joses y poco sonoro. Una idea muy acertada. Ha escrito muchísimos libros de todos los grandes de la pintura, ha recibido muchos premios, uno del más importante en Nueva York. Ha realizado tres cruceros de placer y ha estado cerca de la Antártida, se ha casado tres veces, ha sido director de una revista de arte y ha pintado unos seiscientos cuadros de nuestros paisajes de España y también Italia.
    Le han concedido el nombre de una calle del barrio de Vallecas en agradecimiento a su aportación a la cultura. Murió en 1990. Este señor, os preguntareis que interés tengo yo en él.
    Mi tía Justina, estuvo en su casa de cocinera. Cayo enfermo, su segunda mujer desde su vivienda se lanzó por la ventana, por un patio interior. Estuvo  en  depresión. Mi tía se preocupó de él.
    Fui con mi tía, a su casa, me dijo que no tocara nada. Entre a su despacho, me cautivo. Todas las paredes, estaban cubiertas por cuadros y también en la mesa había un violín. Un instrumento, que yo solo había visto en fotografía- era de su padre- , cuanto arte y duende había en esa habitación.
    También estuvo en nuestra comunión, -la hice con mi hermana Pili de monjitas- Nos regalos dos álbumes de piel de fotografías, uno verde y otro marrón y un libro con la vida de cuadros de eran de su abuelo y su padre…. Me pasaba el día mirando esos cuadros….. .
Su padre gano un Premio Nacional de las Bellas Artes y estuvo en Venecia con una Beca, estuvo allí en total cuatro años. Los dos primeros se los mantuvo Estado Español y los otros dos años se mantuvo él -vendiendo cuadros y tocando el violín-. Regreso a España y se casó con la hija de Jiménez Aranda.
    Este fue mi primer contacto, con la Biblioteca  Nacional y salí muy satisfecha. Pero eso, no es todo.
Por la tarde entre en la Sala Goya, a buscarme a mí y pensé en algún libro estaré. Ya que soy pintora.
    Decidí buscar en un Diccionario de Pintores y Escultores del Siglo XX y para mi sorpresa, allí estaba yo en el Apéndice del Diccionario en la página 162 con un texto que dice así.


GILABERTE SANCHEZ MERCEDES
    Madrid 15 XII 1961 Pintora. Ha realizado diversos cursos de dibujo, pintura, cerámica y fotografía. Comenzó a participar en muestras colectivas y certámenes en 1990 y ha desarrollado desde entonces una gran actividad, mostrando su obra en diversos centros culturales de la Comunidad de Madrid y en el café-galería Estay 1998, Lleva a cabo una obra de minucioso carácter realista que abarca la figura, el bodegón y el paisaje.

    Mi primera visita a la Biblioteca fue sencillamente un placer, una experiencia positiva y muy buena, se la recomiendo a todo el mundo……
El estar allí dentro, en sus salas, captas tranquilidad, sosiego, sabiduría…..